Antes de aplicar Color Peel, se debe realizar una prueba de alergia en el cuero cabelludo, detrás de la oreja.
Antes de usar, agitar el contenido de ambas botellas.
En un recipiente de plástico, mezclar el reductor (botella nº 1) con el activador (botella nº 2) en proporción 1:1.
Distribuir la mezcla de manera uniforme desde la mitad del largo del cabello seco hacia las puntas.
A continuación, hacer lo mismo comenzando desde la raíz hasta la mitad del largo.
Es importante realizar este proceso inmediatamente después de mezclar el activador con el reductor, ya que el producto pierde sus propiedades con el tiempo.
Cubrir el cabello con un gorro de plástico o film de peluquería para limitar al máximo el acceso de oxígeno y dejar actuar de 10 a 30 minutos, controlando el resultado cada 5 minutos.
En la fase final del tratamiento se puede aplicar una fuente de calor, pero no durante más de 5–8 minutos.
Lavar cuidadosamente el cabello con un champú de limpieza profunda.
Para ello, sin enjuagar previamente el producto Color Peel, humedecer el cabello con agua, aplicar el champú limpiador y, frotando intensamente, crear espuma y aclarar. Repetir el lavado 3 veces.
Para comprobar el efecto de la decoloración, aplicar un oxidante al 3% en un mechón seleccionado y enjuagar después de 2–3 minutos. Si el resultado no es satisfactorio y el cabello sigue demasiado oscuro, se debe repetir todo el proceso de decoloración una vez más.
Hay que tener en cuenta que incluso realizando el proceso dos veces no se elimi completamente todas las partículas de pigmento del cabello. Durante una posterior coloración, bajo la acción de agentes oxidantes, estos pigmentos pueden reaparecer mostrando un tono más oscuro previo. Por ello, es muy importante que, tras la decoloración, se utilice un tinte 2–3 tonos más claro que el color final deseado.